¡Aquí tenéis algunos consejos Dardipet!

Si ya tenemos un/a perro/a en la familia pero hemos tomado la decisión de que tenga un compañero/a, es normal que nos pueda inquietar cómo recibirá al recién llegado ¿lo aceptará?, ¿se llevarán bien? Existen bastantes factores que influyen en la futura relación de dos o más perros en el hogar, pero sin duda nuestr@ comportamient@ en los primeros momentos será decisivo para su bienestar y que todo transcurra en armonía y se hagan buen@s compañer@s para toda la vida. Aquí os presento tres Dardiconsejos para que la llegada del/la nuev@ miembro de la familia sea todo un éxito.

Edades y sexo
Si nuestr@ comapñer@ pelud@ ya es adulto o senior, pensemos que ha tenido siempre toda la casa, su “territorio” y a su familia exclusivamente para él/ella. Por tanto está acostumbrad@ a gozar de todas las atenciones en solitari@ y puede percibir como una “invasión” la llegada de otr@ perr@ y en un primer momento le podría incomodar tener que compartir su espacio y “sus cosas” con otr@ congénere.

Es importante tener en cuenta si existe una gran diferencia de edad entre amb@s perr@s. Si tu perr@ es ya de edad avanzada es normal que en un primer momento no tenga la paciencia y la energía suficiente para jugar con un/a cachorrit@ recién llegad@. Pero, como cada perr@ tiene su propio carácter no existen reglas fijas, y en numerosas ocasiones un/a perr@ mayor acoge con entusiasmo casi protector a un pequeñito recién llegado, de una manera totalmente natural.

El sexo también es un factor importante. En general si ya se tiene un macho este tolerará mejor la llegada de una hembra (y viceversa), que en el caso de que la convivencia vaya a ser entre dos machos, aunque aquí también influye lógicamente el temperamento de tu perro, y su grado de dominancia y territorialidad. También hay que permanecer atent@s si son dos hembras, ya que la territorialidad también está en juego.

La presentación: calma y vigilancia
Lo más conveniente suele ser que evitemos una presentación brusca, es decir que no llevemos al nuevo miembro a casa para que el/la “veteran@” lo conozca, ya que él/ella lo interpretará como una invasión inesperada de su territorio por un/a perr@ desconocido y seguramente no lo reciba bien.

Suele dar mejores resultados que el primer contacto se establezca fuera del hogar, en un parque o campo, en terreno neutral, y con la ayuda de algún miembro de la familia. Es indispensable mantener la calma y no estar tens@s ya que l@s perr@s perciben nuestro estado de ánimo y este les influye mucho.

Cada persona de la familia o amigo llevará un perro sujeto con su correa y se irá acercando con él poco a poco, sin dejar de observar sus reacciones corporales antes de permitirles que tengan su primer contacto físico. Si no percibimos ninguna reacción negativa o de agresividad entonces ya podemos dejar que se huelan y que se conozcan lentamente. Si todo va bien (no vemos pelo encrespado en su espalda, ni gruñidos, ni signos de actitud de defensa o de desconfianza), es el momento de permitirles que caminen juntos y si son machos seguramente orinarán uno tras otro.

Si notamos reacciones de agresividad, o miradas fijas y amenazantes se debe parar al instante el contacto, pero sin gritos ni brusquedad, con calma, distrayendo a l@s perr@s para que su atención se fije en otra cosa, y volver a retomar el protocolo.

Las caricias o elogios son importantes si vemos que l@s perr@s se comportan bien, y para evitar los celos, mantendremos en lo posible una jerarquía: acariciamos primero a nuestr@ perr@ veteran@ e inmediatamente después al recién llegado.

Llegamos a casa: a cada perr@ su espacio
Una vez en casa con amb@s perr@s, hay que estar vigilantes por lo menos las dos o tres primeras semanas de convivencia mientras amb@s se acostumbran a compartir espacio, familia y rutinas de forma cordial. Para conseguir una relación de confianza entre ell@s procura que:

  • Cada perr@ tenga su propio comeder
    o y coma sol@ de él
    .
    Es frecuente que en los primeros días l@s perr@s tengan un comportamiento intimidatorio por el tema de la comida.
  • Juguetes propios. Los juguetes también pueden ser motivo de disputa entre ell@s: son objetos que “poseer” y pueden ser el detonante de algún encontronazo al principio.
  • No les dejes sol@s. hasta que no estés totalmente segur@ de que se llevan bien. Si tienes que ausentarte de casa, coloca un separador entre amb@s de manera que puedan verse pero no estar junt@s en el mismo espacio.
  • Mantén los mismos hábitos. en lo posible, para que el/la perr@ veteran@ no perciba cambios bruscos en su vida y el nuev@ se acostumbre al ritmo habitual de la casa y se sienta segur@.

 

Espero que estos Dardiconsejos, os ayude a mejorar el bienestar de vuestr@ compañer@ pelud@.